Decisiones que terminan arruinando una obra

Lo barato sale caro

En casi todos los proyectos existe una presión constante por ahorrar. Y eso está bien, sin embargo ahorrar no se lograr eligiendo lo más barato que veas.

Generalmente esta actidud sólo te lleva a gastar mucho más de lo que esperabas.

Por que el problema aparece cuando empiezas a ver que lo que intentas bajar en costos sin entender lo que afecta en el contexto general del proyecto.

Como en todas las industrias hay cosas que sí se pueden optimizar y en algunos elementos se pueden utilizar las más económicas y hay otras en las cuáles no deben cambiarse de lo definido en la planificación si queremos que el proyecto funcione bien.

Asumiendo claro que ya trabajamos en el eorden básico fundamental y hay un proyecto que dirige y ya prevee los elementos necesarios y deja a discreción los elementos factibles para aporvechar oportunidades de mercado.

De esta forma es como puedes ahorrar con criterio, en lugar de perder tiempo y dinero por pretender abaratar sin lógica.

Lo importante entonces es comprender que,

Ahorrar no siempre es comprar lo más barato.

Lo que realmente te ayuda a optimizar tus recursos es comprender el que, el cuando y el donde se va a elegir lo más económico y para que se decide esto.

Muchos clientes con los que hemos trabajado y entre ellos también las empresas toman decisiones pensando primero en el precio más bajo.

Y claro lo hacen desde la mejor intención: quieren controlar el gasto, proteger el presupuesto y evitar pagar de más.

Pero, termina saliengo todo al revés, cuando el proyecto no se analiza bien desde su uso real, su mantenimiento, la intensidad del tránsito o la necesidad técnica de ciertos elementos, lo que parecía ahorro termina siendo una fuente de nuevos costos.

Entonces te doy algunos tips aquí para que puedas empezar a tener claridad con esto y decidir mejor,

Cuando dos productos se ven iguales… pero no lo son.

Este es de los temas más complejos lo entiendo, me ha pasado incluso a mi caer en este error.

Es muy común, especialmente en proyectos comerciales pensar que dos productos visualmente parecidos tienen el mismo desempeño, pero la realidad es que no es así.

Por ejemplo, una lámpara LED tipo panel puede parecer idéntica a otra en fotos o incluso en empaque, pero diferir muchísimo en los elementos importantes que permiten el beneficio precio valor sea realemnte el que esperas, algunos de los elementos que puedes revisar son,

  • Calidad del difusor
  • Resistencia de la carcasa
  • Calibre del cable
  • Protección frente al calor
  • Calidad de las soldaduras

Estos elementos te ayudan a prever la durabilidad real del sistema interno y de la pieza en general.

En varios proyectos comerciales hemos visto cómo equipos “más baratos” terminan fallando, exigiendo cambios por garantía, reposiciones y compra de stock de emergencia y ahí es donde al final lo que parecía un ahorro inicial simplemente se perdió.

Otro caso donde pasa mucho es,

El falso ahorro en pisos y acabados

Los revestimientos elegidos solo por precio, pueden terminar siendo una pesadilla.

En un local comercial o de comida, por ejemplo, el tránsito, la limpieza y el uso constante exigen un nivel de resistencia muy superior al de una vivienda o un espacio de poco uso.

Cuando se instala un material demasiado económico para un entorno de alta exigencia, el deterioro aparece mucho antes de lo esperado.

Y entonces toca volver a invertir. Y al final renovar implica detener operaciones,
intervenir otra vez, sin embargo si eliges abaratar al inicio implica asumir estos costos, que también pueden evitarse.

Ahora, otro tema importante que al final afecta mucho tu monto final de obra viene

Cuando el problema es el personal

No todos los errores “baratos” nacen de materiales algunos son consecuencia de contratar personal sin suficiente experiencia o criterio, solo para bajar costos.

Al final esto puede traducirse en:

  • mediciones mal tomadas
  • cortes incorrectos
  • mala secuencia de ejecución
  • errores estructurales
  • desperdicio de material
  • y aumento fuerte del costo final

En una obra puede bastar un error técnico importante para triplicar el costo de una solución que originalmente era sencilla.

Claro también es una realidad que hay personas que no comprenden realmente que sus expectativas superan por mucho su bolsillo y…

«Quieren una mansión a costo de rancho»

Suena fuerte, pero es un problema real y lamentablemente también muy cotidiano.

Hay clientes que quieren un resultado premium, alta durabilidad, excelente acabado y mínima intervención futura… pero utilizando todos los elementos problemáticos del inicio en todo.

Como imaginarás en este punto eso no puede funcionar.

Realmente las cosas no deben ser costosas, solo debe haber criterio, lógica y sentido común para seleccionar lo mejor para cada caso y condición.

Hay decisiones donde sí se puede optimizar y minimizar. Y hay otras donde intentar abaratar destruye el equilibrio completo del proyecto.

Esto es lo realmente importante de aprender a ver.

La clave está en aprender dónde ahorrar y dónde no

Un proyecto bien pensado siempre gasta menos.

Porque todo inicia y se trabaja desde la premisa de saber decidir lo mejor para el objetivo planteado y el resultado esperado.

Ahorrar con criterio implica entender:

  • qué uso tendrá realmente el espacio
  • qué nivel de resistencia necesita cada material
  • qué personal requiere experiencia real
  • qué decisiones son innegociables
  • y qué elementos sí admiten una optimización razonable

Hoy tenemos apoyos que no existían hasta hace muy poco y que nos pueden ayudar mucho a este proceso,

Tecnología, IA y criterio

Usar la tecnología moderna y las herramientas que hacen más eficientes los procesos además de la inteligencia artificial con criterio, ayuda y mucho a conseguir construir con mejores resultados y menores costes.

Hoy tenemos herramientas que pueden ayudarnos a comparar opciones, visualizar escenarios y tomar decisiones con más rapidez.

Yo las uso constantemente. Claro con la claridad de que es una herramienta que no sustituye el criterio, solo lo potencia y hace visible más rápido.

Si se utiliza tecnología para repetir soluciones bonitas pero inadecuadas, el problema simplemente se amplifica.

Nuestra responsabilidad principal como profesionales de la industria no es sólo crear lugares bonitos e instagrameables, la meta real y profunda es crear espacios útiles, coherentes, durables y más humanos.

Ya ves entonces como al final lo barato sale caro.

O mejor dicho, sale caro ahorrar sin criterio.

Y cuando comprendes eso, empiezas a tomar decisiones más inteligentes en cualquier obra o remodelación.

Si tu empresa construye, remodela o gestiona proyectos y sientes que muchas decisiones aparentemente económicas están terminando en más costo, más desgaste y más desorden, probablemente el problema no es el presupuesto.

Es el criterio con el que se está usando.

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